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Dejarse llevar suena demasiado bien

MALMO.COPENHAGUE|   Llega el puente de Mayo y qué puede haber mejor que una escapadita al norte de Europa, en concreto a dos de los países nórdicos, Suecia y Dinamarca. En realidad el objetivo principal era la capital danesa, Copenhague, pero claro no hay que olvidar que aunque por poco tiempo seguimos siendo estudiantes Erasmus y que el dinero es un factor importante por eso volamos a la ciudad sueca de Malmo. Y os preguntareis cómo pasamos de un país a otro y si es rentable o no; pues si realmente lo es, y bastante. Un vuelo alrededor de 30 euros ida y vuelta y además te llevas otro país más a las espaldas. La conexión entre ambos países se encuentra a través de un puente que une Malmo y Copenhague en más o menos una hora y por menos de 10 euros. La ciudad sueca realmente se ve en un día y aunque nos quedamos dos noches, lo compaginamos de tal manera que el primer día visitamos Malmo entero y los otros dos Copenhague. El puerto de Malmo era la parte más especial de la ci...

Intercambiamos las procesiones por los gofres

BÉLGICA| Quedábamos muy pocos en Lodz, cuatro contados. Llegó la Semana Santa y teniendo en cuenta que la mitad son del sur y tienen mucha tradición p or las procesiones y los capirotes, y la otra mitad querían aprovechar esos días sin clase para reencontrarse con su entorno, volver a casa por última vez antes del final de esta etapa… El caso es que unos pocos decidimos exprimir esto al máximo y no volver a España hasta junio. Y que mejor opción que hacerse una escapada a Bélgica. Aunque el problema de siempre de volver a los euros nunca es fácil y más en países como este, que todo es incluso más caro que en España. Varsovia-Charleroi, 6 de la mañana y apenas una hora y media de sueño en el Modlinbus hacia el aeropuerto. Apenas somos cuatro los que vamos a adentrarnos a las profundidades belgas. 5 días y salvo los dos primeros días en la capital, Bruselas, el resto cada día visitamos una ciudad distinta. De hecho, si ya éramos pocos, además nos dividimos en dos grupos; los que no...

Escalamos unos centímetros el mapa europeo

LITUANIA-LETONIA-ESTONIA| Quizás no fuese el viaje más caluroso, ni fuésemos a las ciudades más impresionantes de Europa, pero sabíamos que era único, que la oportunidad de viajar a los países bálticos no se tiene todos los días: y había que hacerlo. A pesar de ser 7 de febrero, a pesar de la ola de frío que azotaba la zona esos días, a pesar de todo teníamos que ir. Vimos Letonia, Lituania y Estonia en su momento clave, en la pura realidad de esos países, con la bufanda, los guantes y el indispensable Norway siempre puesto. Cogimos un avión por primera vez para algunos en el Erasmus (sin contar los viajes a España por supuesto). Aterrizamos en Vilna o Vilnius, como queráis llamarlo, e hicimos la primera parada de las tres que teníamos planeadas. Dicen que el orden según están ubicadas en el mapa va acorde con lo bonitas que son, y no tengo ninguna duda de ello.  Vilna fue bonito, diferente, muy al estilo ruso, pero me quedo con Tallin, nuestra segunda parada y la más alejada...

Un paseo por el imperio austro-húngaro

BUDAPEST-BRATISLAVA-VIENA| Primer viaje tras las intensas vacaciones navideñas, y no podía ser mejor que una semana entera recorriendo tres de los países europeos que teníamos en la lista pendiente. Se acabaron las pocas semanas con algo productivo que hacer, algún que otro examen, y en mi caso, un par de presentaciones, un proyecto y poco más. Realmente enero ha sido el mes más ocupado de todo el Erasmus en el tema estudios, así que necesitábamos un poco de desconexión, y así fue como pusimos rumbo a Budapest, la primera parada y la más larga.  Todo el equipo formado por 12 amigos llegamos de una manera u otra a la capital húngara; algunos sufrieron 12 horas de Polskibus, otros 8 en coche, pero al final llegamos todos sanos y salvos. Tres días intensos, free tour, alguna que otra foto, y muchas muchas horas pateando la ciudad. Budapest era la típica ciudad de visita obligada durante el Erasmus, de hecho todo el mundo hablaba muy bien de ella, y no les faltaba razón. Mágica, i...

Crecer es aprender a despedirse

18 DICIEMBRE| Y tres meses después ocurre, en dirección contraria, con olor a despedida pero a la vez a bienvenida, a casa. De nuevo en un aeropuerto, frente a la puerta de embarque y dejando atrás personas, amigos, familia. Dejando miles de recuerdos que se quedan ahí, en esa ciudad tan gris, pero a la vez tan especial. Tan única, tan diferente, tan nosotros, tan hogar.  Esta vez el avión despega con 25 minutos de retraso pero de vuelta a nuestro sitio, al lugar del que el pasado septiembre dejamos para poner rumbo a un nuevo reto. Y volvemos como el turrón, por Navidad. Volvemos en el momento más bonito del año o más triste, momento de reencuentros y de ausencias en la mesa. Reencuentros especiales, procedentes de todas las partes de Europa pero que se juntan en el mismo punto. Miles de anécdotas que contar, de experiencias, viajes, amores, amigos, fiestas, en fin, horas y horas de charla. Y es aquí cuando te das cuenta lo que está significando para ti el Erasmus, es aquí cu...

Praga, una ciudad de cuento

PRAGA| Con buenas expectativas y con la ilusión que tenían algunos de salir por primera vez de Polonia después de dos meses, pusimos rumbo a República Checa. Concretamente a la capital, Praga. Era un destino fijo en nuestra lista Erasmus, tarde o temprano íbamos a ir. Sin duda, no es para menos. Por lo general, todo el mundo habla muy bien de esta ciudad y realmente merece la pena visitarla. Las 8 horas de autobús se hicieron más amenas en el Regiojet, comparado con el Polski, parecía de lujo. Íbamos prácticamente solos y con servicio de café gratis durante todo el trayecto. Nada mejor para pasar casi esas 8 horas estirada en la parte trasera del autobús durmiendo. Pie en Praga y pelea con los cajeros de la estación para cambiar los zlotys por coronas checas. Si ya era complicado cada vez que comprábamos dividir entre 4, ahora era entre 25. La calculadora del Iphone, mi mejor acompañante este viaje. Llegamos a las 7 de la tarde, lo que significa teniendo en cuenta que ano...

Cruzamos fronteras polacas

BERLÍN| Tras un poco más de un mes y aprovechando el puente, cruzamos las fronteras polacas y ponemos pie en otro país. Que mejor para continuar con la historia nazi que viajar a Alemania. Berlín fue el culpable de tener casi en números rojos la cuenta. Dejar los zloties a un lado y retomar los euros fue un poco deprimente. Cada viaje aumentamos las horas de Polskibus y nos quejamos menos. Parece ya nuestra segunda casa. Y esta ciudad ya no es ninguna tontería, es la capital de Alemania, esto ya no es ni Gdansk ni Cracovia y las distancias se notan, y sino que nos lo digan a nosotros a la vuelta que casi nos toca hacer noche en la estación. 5 minutos hasta la boca de metro más cercana, media hora de trayecto y 15 minutos más andando hasta llegar al Hostel. 8 de la mañana y después de llevar en pie desde la 1, fue como un milagro dejar todo el equipaje e irnos a desayunar en la primera cafetería que encontramos. Y comienza nuestra aventura en Berlín, y como no con un Free Tour pa...